Soy XoloPunk. Guío almas al Mictlán…
y chavos a la prepa. Déjame enseñarte esto.
Entrar a la prepa puede ser muy divertido.
Es como Duolingo, pero para el examen de la prepa.
Primero lo serio, banda: por qué esto SÍ funciona y lo demás nomás entretiene.
Casi todo lo que existe para preparar el examen es lo mismo: una colección de reactivos con su respuesta. Un PDF con botones. Leer no es aprender, y contestar mil preguntas sin método no es estudiar — es adivinar con práctica. Super Prepa Arcade está diseñada pedagógicamente para que el conocimiento se refuerce, se quede, y llegue vivo al día del examen.
Nada de aventarte reactivos en frío. Cada lección explica antes de evaluar, con tarjetas, ejemplos de la vida real y mini-retos sin castigo. Las 244 se revisaron a mano, una por una, para que jamás te pregunten algo que no se te enseñó.
El juego apunta qué fallas, qué marcas como duda y qué llevas días sin ver — y te lo trae de regreso justo cuando se te iba a olvidar. Es la técnica con más evidencia que existe para retener, y aquí trabaja sola, en silencio.
Equivocarse estudiando no cuesta nada: ni vidas, ni castigos, ni esperas. Cada error viene con su explicación paso a paso y la pregunta vuelve después. Las vidas solo existen contra los jefes — porque el reto también motiva.
No es un PDF con botones ni una hoja de cálculo comprada: son 4,874 ejercicios de práctica, 736 reactivos de examen para los jefes y 384 de simulacro, escritos y revisados uno por uno. Cada uno cuelga de la lección que lo enseña y ninguno se contesta sin haber visto antes cómo se hace. Ese es el trato.
EL DETALLE QUE NADIE MÁS CUIDA
Mientras aprendes, la app te habla como te habla tu banda — para que estudiar no se sienta como regaño. Pero en los exámenes de jefe las preguntas vienen en registro formal, idéntico al del examen real, y tu mascota te las traduce. Así el día del examen la redacción acartonada ya no te asusta: ya la venciste 49 veces.
Cada una de las 244 lecciones respira en tres tiempos. Quince minutos y sales sabiendo algo que antes no sabías — y con puntos, monedas y combo. Adentro hay 3,628 pantallas de enseñanza repartidas en catorce formatos distintos: ninguna lección se siente igual que la anterior.
Si la línea está totalmente horizontal, ¿qué significa?
Tu mascota te explica con ejemplos de tu mundo: tacos, retas de fut, el metro. Tarjetas cortas, dibujos y mini-retos que no castigan — son para pensar, no para tronar.
v = dt
Un coche recorre 120 km en 2 horas…
Ejercicios con pista opcional y explicación del porqué. Si fallas, "tranqui, aquí no pasa nada — va de nuevo al rato". La pregunta fallada regresa antes de terminar.
¿Qué se puede afirmar sobre su movimiento?
El quiz de a de veras: combos que multiplican tu XP, tu porcentaje de dominio y preguntas de repaso de lecciones pasadas entretejidas — para que lo viejo no se muera.
¿Y la parte plana entre los dos puntos? Exacto: ahí el carro se detuvo.
Las gráficas no se «ponen»: se enseñan a leer. Primero el dibujo, luego el truco, y hasta el final la pregunta.
Ubica el punto (120° O, 25° N) sobre el mapa:
Coordenadas, husos horarios, planos: hay retos donde la respuesta se marca sobre el mapa, con mira y todo. Porque la geografía no se contesta de palabra: se apunta.
Porque leer catorce tarjetas seguidas no es aprender, es aguantar. Esto es lo que hay adentro de las 244 lecciones, contado:
Las figuras no son fotos ni imágenes compradas: están dibujadas una por una para su lección, y las de geometría se trazan con los datos del problema — el dibujo nunca se estira para que los números cuadren.
Todo lo de arriba está dibujado a mano para explicártelo. Esto de aquí abajo es la app de verdad, corriendo. Tócala, échate una lección, pelea con un jefe. No hay que instalar nada ni pagar nada.
Se ve mejor en grande: app.prepa-arcade.com
Y ahora sí: el mapa. Cada mundo se ve distinto, suena distinto y enseña distinto. Yo ya me lo caminé completito.
El temario completo del examen convertido en una aventura de 45 zonas que avanzas a tu ritmo. Caminas una ruta de verdad — bosques, desiertos, cuevas y volcanes — donde cada casilla es una lección y cada zona termina en un castillo. Cada tarjeta trae los colores reales de su mundo, para que veas a dónde vas.
Aquí está la trampa de todas las apps de estudiar: te dejan quemarte el contenido en tres semanas. Y quien se echa quince lecciones un sábado no aprendió quince cosas — aprendió de corridita y para febrero ya no le queda nada que abrir.
Super Prepa Arcade cuenta cuántas lecciones te faltan y cuántos días quedan, y de ahí saca tu cupo del día. Se recalcula todos los días: si te atrasas, sube solito y la meta sube contigo, sin regañarte; si vas adelantado, baja. Y cuando se te acaba el cupo no te cierra la puerta — te manda al gimnasio, donde hay reactivos distintos de lo mismo.
Es la misma cuenta que hace la app por dentro. Por eso el mejor día para empezar es el más aburrido de todos: hoy.
No peleas contra monstruos genéricos. Peleas contra El Coco del Examen, Don Bostezo, La Bestia de la Flojera, El Duende de la Prisa, El Fantasma del Diez (el perfeccionismo), El Scroll Infinito, El Antojo de Garnacha, La Noche sin Dormir, El Compa que Presume… y al final, El Miedo al Fracaso. Cada uno se burla, pega y se defiende — y vencerlo se siente como vencer eso que de verdad te estorba para estudiar.
Y ninguno se ve igual que el de al lado: el monstruo se arma solo a partir de su nombre — su cráneo, su corona, sus ojos y su paleta— así que los 49 son distintos y siempre el mismo en todos los teléfonos.
El jefe, su castillo en la ruta… y las ruinas que dejas al vencerlo.
Y no son adorno: cada amuleto es un consejo real para el día del examen, envuelto en el miedo que acabas de vencer. Al final tienes 49 trucos que sí sirven — y no son motivación de calendario, son técnica.
Te lo deja El Coco de los Nervios
«Si al abrir el examen sientes que te falta aire: inhala contando 4, aguanta 4, suelta contando 6. Tres veces. Es lo que hacen los deportistas antes de competir.»
Te lo deja La Bestia de la Flojera
«Cuando no quieras estudiar, no te prometas una hora: prométete DIEZ MINUTOS. Casi siempre vas a seguir de largo — lo difícil no es estudiar, es arrancar.»
Te lo deja El Fantasma del Diez
«No te claves diez minutos puliendo una pregunta: asegura TODAS las que sí sabes y regresa después. Al examen se entra con aciertos juntados, no con un diez perfecto.»
Nada de estrellitas de kínder ni sermones de adulto. XP con combos, rachas con escudos, monedas que compran cosas que sí quieren, 30 misiones del día que nunca se repiten en fila, cofre diario, y un humor que los trata como lo que son: banda.
Del barrio mexicano-punk: el xolo que guía almas al Mictlán (a ti te guía a la prepa), el ajolote anarco que se regenera de cualquier error, el tlacuache que robó el fuego, la vaquita marina con aleta-mohawk… Y cada una habla distinto: no es un cambio de dibujo, es un cambio de voz — te porrean, te regañan y te celebran a su manera.
Quince arquetipos chilangos, y el que escoges habla por ti toda la aventura. Cuando el jefe te reta, el que responde es tu avatar — y el punk le contesta una cosa, la fresa otra y el formal otra. Son 271 frases escritas para cada uno: más de cuatro mil líneas de diálogo que no se repiten en toda la ruta.
Agregas a tu banda por código —nadie te encuentra si tú no le pasas el tuyo— y se comparan con los puntos de la semana, no del total: así el que empezó antes no gana siempre y los demás siguen asomándose. Y no solo compites: les mandas porra, un chesco simbólico o 50 monedas de las tuyas pa' sus papas.
Las monedas del juego compran mascotas y poderes… y también premios reales que ponen en casa: ida al cine, una hora extra de consola, tacos el viernes. Los papás los configuran, el juego lleva la cuenta, y estudiar paga en los dos mundos.
«¡A huevo! Línea recta diagonal = velocidad constante.»
«Tranqui, aquí no pasa nada — va de nuevo al rato.»
«¿Te acuerdas cuando ibas en cero? Yo sí. Míranos ahora. Puro orgullo, carnal.»
Y así le contesta al mismo jefe cada quien, porque cada avatar trae su propia boca:
«El punk no se trata de no tener miedo. Se trata de que el miedo no mande. Y aquí el que manda soy yo.»
«A ver, o sea, ¿me estás amenazando? Porque mi outfit dice tranqui pero mi promedio dice cuidado, ¿eh?»
«Le informo que su intento de intimidación ha sido recibido y será ignorado a la brevedad.»
Sesenta y cuatro canciones hechas para esta app, no una playlist prestada. Tempos lentos y nada de melodías pegajosas que te distraigan: cumbia, bolero, tamborazo sin gritos, son de tarima, boom bap, jazz de medianoche, chiptune de maquinita y hasta lluvia en la azotea. Cada mundo tiene su propio tema —se gana al llegar— y las demás caen solas conforme subes de nivel. Aquí va una probadita de verdad, la misma que suena adentro del juego:
♪ Son los archivos de verdad, los mismos que suenan al estudiar — no una imitación. Las 64 completas viven adentro del juego y se van ganando; ninguna se compra con dinero de a de veras.
Práctica libre e infinita con todo lo que ya aprendiste. El algoritmo de repaso decide qué te conviene ver — lo fallado vuelve pronto, lo dominado cede el turno.
¿Algo no te quedó? Lo marcas con un toque en plena lección ("me cuesta" / "repasar mucho"), le escribes tu nota, y el juego te lo trae de vuelta hasta que lo taches tú.
Cada día una misión distinta que te manda a un rincón diferente: gana una revancha, prende un combo x3, tacha una duda, mejora una lección vieja. Nunca en fila, nunca rutina.
Toda la app está armada para que no memorices: se enseña el método, se practica, se repasa. Pero hay dos cosas que no se deducen — o te las sabes o no. Ésas tienen su propia máquina.
A = ? · b · h
Área del triángulo
142 fórmulas, las mismas que enseñan las lecciones. Y no te pregunta «¿cuál fórmula se usa aquí?» —esa se contesta leyendo el enunciado— sino que te tapa una pieza. Porque nadie olvida que el trapecio lleva las dos bases: lo que se olvida es el ÷ 2.
Cae Tenochtitlan ante los españoles
1 5 2 _
80 fechas, y aquí no hay opción múltiple: se teclean los cuatro dígitos y sale bien o sale mal. Es la única práctica que de veras fija una fecha. Y el mazo solo trae lo que ya estudiaste: aventarte el Muro de Berlín antes de la Guerra Fría no es repasar, es adivinar.
EL ACORDEÓN
Cada fórmula que se te enseña se guarda sola en tu acordeón, con su dibujo y su «para qué sirve». Se busca escribiendo —sin acentos, como escribe todo el mundo— y se ordena poniéndote arriba lo de la lección en la que andas. A media pregunta, sin salirte. Porque un acordeón que hay que llenar a mano no lo llena nadie.
Un regalo cada día nada más por asomarte: monedas, vidas para el jefe, pistas. Tócalo antes de medianoche — es la excusa perfecta para abrir la app… y ya que estás ahí, pues una lección.
Tu racha de días seguidos es sagrada, pero la vida pasa: un escudo te perdona el día que no pudiste y la llama no se apaga. Se compran con las monedas que ganas estudiando.
Como en los programas de concursos: elimina dos opciones incorrectas cuando una pregunta te tiene contra las cuerdas. Se administra, porque no es infinita.
De noche, oscuro como maquinita. De día, claro como cuaderno — para estudiar al sol del recreo sin quedarte ciego. Se cambia con un toque.
EL COCO DEL EXAMEN
«¿Poderes? ¿Cofrecitos? Ay, morro… eso no te va a salvar de MÍ.»
TÚ, EN TRES SEMANAS
«Ya te tumbé dos veces, carnal. Ponte, que traigo combo.»
Ahora sí ponte serio, carnalito. Esta parte no la tiene nadie más, y es la que de veras te salva en junio.
Los diez jefes de la ruta son tus mañas con cuerpo: la prisa, la flojera, los nervios. El Sinodal no es una maña — es el examen. Lleva cuarenta zonas esperándote detrás de una puerta cerrada, y es el único que no insulta a nadie: te habla de usted y te da la mano antes de empezar. Da más miedo así. Y además es la verdad, porque el 20 de junio nadie se va a burlar de ti.
EL SINODAL
«No somos enemigos. Nunca lo fuimos.
Aquí va a practicar venciéndome a mí, para que el día que me vea allá afuera ya sepa cómo se me gana. Porque yo soy el examen. Tal cual: ciento veintiocho preguntas y tres horas.
Y si nos vamos a aventar este tiro, vamos a aventárnoslo bien formal: como si fuera el mero día.»
LAS CONDICIONES
«Sé que me puede engañar, porque no lo estoy viendo. Nadie lo está viendo. Pero confío en su honor de guerrero. Y si se engaña aquí, el único al que le va a doler es a usted en junio.»
384 reactivos escritos uno por uno para esto, sin repetir ni uno. No son preguntas recicladas del banco de las lecciones: si ya te las sabías, no serían un simulacro. Y vienen con el peso real del examen — 16 de Habilidad Verbal, 12 de Química, las diez materias revueltas como el día D.
El reloj corre aunque cierres la app: si te vas veinte minutos, perdiste veinte minutos. Y trae lo único que el examen de verdad sí te deja hacer y ninguna app practica: saltarte una pregunta, marcarla y volver — porque quien nunca lo practicó se atora en la 12 y pierde las 116 de atrás.
Un simulacro no es una calificación: es una radiografía. Al entregar sale en qué materia se te fueron los puntos —puntos, no porcentajes, porque los pesos son desparejos— y qué lecciones exactas hay que volver a ver, cada una con su botón para ir a repasarla ahorita mismo.
No aparece hasta el final: se mete solo, una vez por mundo, justo antes de una pelea. Diez apariciones en las que el monstruo se va deshaciendo hasta que ves lo que de verdad es.
MUNDO 2«No soy un miedo suyo, como los otros diez. Yo existo de a de veras, y tengo fecha.»
MUNDO 5«Los diez de allá afuera quieren que usted pierda. Para eso están hechos. Mi chamba es medirlo. Y para medirlo lo necesito entero.»
MUNDO 7«Voy a quitarme esto. Ya no me sirve de nada con usted.»
MUNDO 9«Por eso llevo cuarenta zonas esperándolo. No para vencerlo: para entrenarlo.»
Y AL FINAL, TE GRADÚA
Los otros cuarenta y ocho jefes te dejan un amuleto. Éste te deja lo último que hay: «Levántese. Se sentó tres horas. Contestó ciento veintiocho preguntas. De eso se trataba: no del número, de que ya sabe lo que se siente. Lo que trae en la mano no se lo estoy dando yo — lo hizo usted, pregunta por pregunta, desde la Zona 1. Se llama la espada de la sabiduría, y no sirve para pelear: sirve para que no le tiemble la mano cuando le pongan la hoja enfrente. Por lo que me toca, queda graduado. Nos vemos en junio. Ahí no voy a poder saludarlo — pero voy a ser yo.»
Antes de estudiar hay que saber para dónde. Órale, dime por dónde vives y te digo qué te queda cerca.
Escoger prepa es la decisión más grande del año, y «CECyT 10 · Carlos Vallejo Márquez» no le dice nada a alguien de quince que nunca ha ido a Aragón. Así que la app trae 88 planteles con dónde quedan, cómo se llega, qué se estudia y cómo es el ambiente — sacados de los catálogos oficiales 2026 del proceso. Pruébalo aquí mismo, sin bajar nada:
Datos de los catálogos oficiales del proceso 2026 (miderechomilugar.gob.mx): el de opciones con examen y el de acceso directo. Adentro de la app eliges una como meta y el juego te recuerda todos los días para qué estás entrenando — y la puedes cambiar cuando quieras.
La app en tu bolsillo, con todo y sus canciones. Funciona sin conexión una vez cargada: sesiones de 15 minutos donde sea — el camión, el recreo, la fila de las tortillas.
En pantalla grande la app se convierte en un gabinete arcade: botonera de botones físicos, marcador de high scores, scanlines de CRT y tu mascota de bulto encima del mueble. Estudiar en la maquinita — literal.
Consíguela en tu tienda o juega directo en el navegador. Da igual dónde empieces: tu cuenta te sigue.
La app completa en tu cel, con sus canciones, su modo sin conexión y sus notificaciones de racha.
DISPONIBLE ENGoogle PlayLa misma aventura completa, en el ecosistema de la manzana. Mismo progreso, misma cuenta.
DESCÁRGALO EN ELApp StoreEn cualquier navegador, de cel o de compu — con el modo maquinita en pantalla grande. Cero instalación.
▶ ABRIR LA APPUNA CUENTA · TODOS TUS APARATOS
Tu avance no vive en un aparato: vive en tu cuenta. La consigues en Google Play, en el App Store o directo en la web — y da lo mismo, porque con la misma cuenta entras en todas partes: empiezas la lección en el cel en el camión y en la tarde le sigues en la compu en modo maquinita. Mismo progreso, mismas monedas, misma racha. Compras una vez, juegas donde sea.
Antes de decirte nuestro precio, checa lo que cobra el resto. Nos dimos una vuelta por ahí y esto encontramos.
Precios públicos de cursos ECOEMS/COMIPEMS, consultados en agosto de 2026. Cada barra es lo que pagarías por prepararte de principio a fin:
Y AHORA LO QUE NADIE PONE EN SU TABLA: EL TIEMPO
El curso presencial son seis semanas de verano con horario fijo, traslados de hora y media y el temario completo aventado de golpe. La guía impresa son 400 páginas que se abren una vez. Super Prepa Arcade son quince minutos al día durante diez meses, donde estés — el camión, el recreo, la fila de las tortillas — y con el juego repartiéndote el temario para que llegues sin atracón. Cuesta lo mismo que la guía y dura lo que dura tu calendario.
Rangos de precios publicados por escuelas y plataformas de preparación ECOEMS/COMIPEMS, tomados directo de sus páginas de planes y precios (agosto 2026). Varían por sede, promociones y forma de pago.
Pruébala primero, y no con una probadita: el Mundo 1 completo va por nuestra cuenta — 42 lecciones, sus seis zonas, su música, su mapa y su jefe final. Es el 17 % del temario, gratis y sin tarjeta. Si te late — y te va a latir — un solo pago de $300 MXN abre lo demás: las 244 lecciones, los 5,994 reactivos, los 10 mundos, los tres simulacros de tres horas y todo lo que salga después. Sin mensualidades, sin anuncios, sin recargos sorpresa. Tuyo para toda la vida, en todos tus aparatos.
Estudiantes de secundaria rumbo al examen de ingreso a la educación media superior (el ECOEMS/COMIPEMS de la CDMX y Edomex). La ruta apunta a la prepa que TÚ elijas:
Eliges tu meta en tu perfil y la app te recuerda todos los días para qué estás entrenando.
La preparación de atracón — un curso intensivo un mes antes — llega tarde y con pánico. Super Prepa Arcade está hecha para lo contrario: media hora diaria, con tiempo y con calma, al ritmo de cada quien. La ruta reparte el temario completo y le dice cada día qué le toca — empiece cuando empiece.
Y como es un juego que de verdad quieren abrir, la pelea de "ponte a estudiar" se vuelve "ya deja el juego"… que es una pelea mucho mejor.
¿Tú ya quieres jugarla pero en tu casa desconfían de todo lo que tenga la palabra «juego»? Tranqui. Aquí están los argumentos — y hasta el mensaje ya escrito.
Mándales este mensaje tal cual (o edítalo, tú sabes cómo se les habla en tu casa):
«Ma/Pa: encontré una app para prepararme para el examen de la prepa. Cubre el temario completo del ECOEMS en 244 lecciones con casi 6,000 ejercicios, deja jugar GRATIS el primer mundo entero (42 lecciones), y cuesta $300 UNA sola vez — menos que una semana de curso. Está pensada para estudiar media hora diaria con calma en vez del curso carísimo de pánico al final. Mírala aquí: prepa-arcade.com — hasta trae una sección para papás. ¿La vemos juntos?»
Tres cosas que le importan a usted, sin rodeos:
La mejor prueba es verla: pídale que le enseñe una lección. Dura 15 minutos y usted va a reconocer el temario de inmediato.
$300 pesos, una sola vez. Con eso es tuyo el temario completo — las 244 lecciones, los 5,994 reactivos, los 10 mundos, los tres simulacros y todo lo que agreguemos — para toda la vida y en todos tus aparatos. Y antes de pagar un peso juegas el Mundo 1 entero: 42 lecciones con su jefe. Sin mensualidades, sin anuncios, sin compras escondidas.
El Mundo 1 entero: LA ALDEA. Seis zonas, 42 lecciones, su mascota, sus mini-retos, su música, sus mini-jefes de zona y el jefe final del mundo — El Espejo Tramposo. No es una demo recortada: es el juego, nada más que hasta ahí. Para que decidas con la app en la mano, no con promesas. Y tu avance se queda: si compras, sigues exactamente donde ibas.
Para el examen de ingreso a la educación media superior de la CDMX y Zona Metropolitana (el que se conocía como COMIPEMS, hoy ECOEMS/MI DERECHO MI LUGAR): el que se presenta para entrar a las Prepas y CCH de la UNAM, las Vocacionales del IPN y las demás opciones del concurso.
Primero juegas, luego te la pedimos. Entras, haces tu primera lección completa y hasta el final te pedimos la cuenta — con correo, nada más. Y no es por molestar: lo que se queda sin respaldo no es una racha de idiomas, es tu ruta al examen, y sin cuenta se queda encerrada en ese aparato. Con cuenta te sigue al cel, a la compu y a la tablet.
Para estudiar, sí: después de la primera carga las lecciones quedan guardadas en tu aparato y le puedes dar en el metro, en el pueblo o donde el wifi no llega. Tu avance se guarda ahí y se sube solo cuando vuelve la señal. Lo único que sí necesita red es la música — son archivos de verdad, no sonido sintetizado — y cuando no hay, el juego se calla y te lo dice, en vez de tocarte una imitación.
Mientras antes, más tranquilo — y no es una frase: el juego lo calcula. Divide las lecciones que te faltan entre los días que quedan y de ahí saca tu cupo diario, que se recalcula todos los días. Empezando hoy es una lección diaria y te sobra tiempo; empezando en enero es una y media, todos los días, sin fallar uno. Lo único que no recomendamos es el plan «un mes antes con pánico»: contra eso construimos esto.
Una lección son ±15 minutos. Con media hora diaria (dos lecciones, o una y su repaso) vas sobrado para cubrir la ruta. La racha y las misiones del día están calibradas justo para eso.
Sí: hay versión para Android, para iOS y versión de escritorio en web (con el modo maquinita en pantalla grande). Una misma cuenta conecta todos tus aparatos. Para los tres simulacros de tres horas te recomendamos la compu, y no por capricho: el día del examen vas a estar sentado frente a una mesa con el cuadernillo abierto, y entre más se parezca hoy, menos te va a sorprender allá.
Crea tu cuenta dentro de la app (Perfil → Tu cuenta) en el aparato donde ya jugaste: tu avance se guarda en la nube. Luego entra con esa misma cuenta donde quieras y ahí está todo — monedas, racha, amuletos y mundos.
Si tienes un compa que también va a presentar el examen, mandarle esto cuenta como buena acción del día. (Y de paso, estudian juntos.)
¿Dudas, broncas, ideas, o nomás quieres saludar? Aquí te leemos de verdad — no hay robot.
Somos gente, no una empresota. Si algo no te late, si encontraste un error en una lección o si eres maestro y quieres usarla con tu grupo, cuéntanos.
La puedes jugar hoy mismo en el navegador. Pero si la quieres en tu cel desde la tienda, déjame tu correo y yo te aviso.
En Google Play y el App Store sale en enero de 2027. Déjanos tu correo y te escribimos ese día — una vez, nada más. Ni newsletter, ni promociones, ni se lo pasamos a nadie.
Un solo correo, el día que salga. Mientras tanto, no hace falta esperar: se juega ya en el navegador.
Juega 42 lecciones gratis. Quédatela por $300, una sola vez, para siempre.
En Android, en iOS y en tu compu. La meta es una sola: la prepa que quieres.
▶ INSERT COIN
AQUÍ ESTUDIAS
Así se camina la ruta: cada medallón es una lección, y al final del tramo, el castillo del jefe.